La Fundación Amancio Ortega presentaba un programa de 320 millones para la adquisición de equipos oncológicos de alta tecnología, ecógrafos, mamógrafos con tomosíntesis o equipos de radioterapia y braquiterapia, para el Sistema Nacional de Salud.

Además de multiplicar las muestras de agradecimiento hacia el fundador de Inditex, la donación puso en evidencia las carencias en esta área de la sanidad española. “Los equipos actuales están obsoletos”, indicaron desde la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) al preguntarles por el donativo, que permitiría duplicar el número de aparatos de oncología en servicio al incorporar unos 290 de última tecnología.

Una revolucionaria máquina que alarga la supervivencia de las mujeres que luchan contra el cáncer de mama con una única sesión de radioterapia de entre 18 y 40 minutos, inmediatamente después de que el tumor sea extirpado y sin salir del quirófano.

Pese a quien pese, la donación del tercer hombre más rico del mundo (según la lista «Forbes») ya es una realidad en Córdoba, España. Entre 80 y 100 pacientes al año pueden utilizarla al año sólo en este hospital.

En hora buena por la tecnología que avanza para el bienestar de la humanidad, esperamos que esta increíble máquina pueda llegar a más países.

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