Si somos personas que están en constante actividad física, el riesgo de sufrir una lesión siempre estará presente. Un mal movimiento, el choque con un(a) compañero(a), o el esfuerzo desmedido pueden provocar una lesión de tobillo, comúnmente llamado «esguince».

Un esguince de tobillo se produce cuando los ligamentos se estiran, o en casos más severos, se rompen. Dependiendo de la gravedad de la lesión de tobillo es importante determinar si se necesita una cirugía o se puede tratar desde casa. Incluso podemos sufrir una fisura de tobillo, lo cual garantiza que el tratamiento será menor.

Y es este último punto el que queremos enfatizar, ya que hay 3 aspectos concretos para cuidar de mejor manera la dolencia.

  • Aplicarse hielo (con alguna prenda de ropa o trapo) en el área afectada. Procurar no hacerlo directamente para evitar el contacto directo entre piel y hielo. Realizarlo 2 veces al día por 25 minutos.
  • El reposo absoluto. Sabemos que siempre tenemos cosas por hacer y necesitamos movilizarnos constantemente, pero mientras más reposo hagamos, más rápida será la recuperación.
  • Cremas y cremas especiales para desinflamar el dolor. Aplicarlas directamente en el área afectada y frotársela bien.

Por último, será importante realizar los ejercicios de la fisioterapia para terminar de darle fuerza al pie y no volver a recaer en cualquier momento en otra lesión de tobillo. Además, el traumatólogo o doctor especialista nos indicará si es necesario utilizar muletas o algún inmovilizador. Pero con las indicaciones descritas anteriormente, la recuperación será más efectiva.

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